Desde joven Areceli se dedicó profesionalmente a la música, pero desde el área de la salud. Como musicoterapeuta se abocó “a la atención de personas mayores con deterioros cognitivos y demencias”. También ejerció la docencia en la facultad de Los Esclavistas. Lo suyo era el mundo académico hasta que decidió dar el volantazo e iniciar una carrera como cantante. Hoy, a los 45, Araceli Matus ya cuenta con un álbum debut, Matuseándose (que fue nominado recientemente a los premios Gardel), y lleva a cabo junto a su banda sus primeros shows en vivo (como el que brindará esta noche en Café Berlín). (con temas de Eduardo MateoCaetano VelosoVittor RamilRubén BladesHugo Fatturoso y Lo Borges), con una fuerte inclinación hacia el cancionero brasileño y los arreglos en tempo de jazz. Su voz es delicada y dulce y su estilo interpretativo es intimista y apela más a los detalles sutiles que a sorprender con proezas de volumen. Lejos de pretender o buscar ser la heredera artística de su abuela –de hecho posee un timbre de voz muy diferente al de ella-, se instala en un terreno de experimentación, independiente, de cara a lo que el futuro le depare.